¿Qué era el Reino Nazarí de Granada?



El Reino Nazarí de Granada (s. XIII-XV) fue una formación política medieval que ha trascendido fronteras a lo largo de los siglos gracias a la gran herencia patrimonial que dejó, con La Alhambra como paradigma arquitectónico, sede política y residencial, a pesar de su reducida extensión territorial comparado con el mundo islámico de su época o con el que había abarcado siglos antes al-Andalus dentro de la península Ibérica, ocupando las actuales provincias de Granada, Málaga y Almería, junto con la zona meridional de la de Jaén y parte de Cádiz.

sábado, 4 de enero de 2014

El alicatado nazarí: matemáticas y misticismo

Azulejos de cerámica de la fábrica de Fajalauza de Miguel
Morales Moreno en la carretera de Murcia 15 en Granada;
estos elementos, hechos a molde, donde se pueden repetir
uno o más elementos decorativos, en este caso, el conocido
como "hueso nazarí"

La cerámica es uno de los materiales más utilizados en las decoraciones de la Alhambra, cubriendo pavimentos o zócalos en los muros con dibujos de tramas geométricas. Es un material de uso extensivo por su ductilidad y por sus cualidades constructivas y decorativas. Se encuentran vidriados con una reducida paleta de colores primarios, alternados con tonos melados o púrpura, reservando el pan de oro para los lugares y piezas más exquisitas.

El trabajo del alicatado recibe su nombre del instrumento utilizado para cortar los cantos de las pequeñas piezas de cerámica que los componen, llamado al-qata'a y que se traduciría por alicate, raíz también para esta palabra. Aunque su elaboración en Granada está en desuso, esta técnica sigue desarrollándose en Marruecos, herederos de la riqueza artesanal nazarí, que en otros tiempos compartieron.

El proceso de la cerámica comienza con la extracción de la arcilla; en el caso de Granada, probablemente saldría de las inmediaciones del río Beiro. Una vez obtenida, se trituraba, batía con agua, decantaba y pisaba, y por último se amasaba para buscar la forma deseada.



Para la consecución de los colores se utilizaba galena, arenas silíceas y minerales plumbíferos (cobre para los verdes, cobalto para los azules, amarillos y melados con hierro y manganeso, el rojo es aún un secreto que desconocemos de donde se obtenía, pero el oro se conseguía a partir de la llamada "agua regia", mezcla de ácidos nítrico y clorhídrico) que se fundían en hornos y posteriormente se trituraban para formar un finísimo polvo que mezclado con colorantes y agua, se le daba un baño a las piezas antes del proceso de cocción.

Piezas de barro antes de su coloración
Las piezas de cerámica se cuecen durante 24 horas en muflas u hornos compuestos de tres partes (hogar, plaza y superior) hasta alcanzar los 900 grados centígrados empleando arbustos como combustible, y posteriormente dejando que se enfríen gradualmente durante otro día entero. Hay que tener en cuenta la dificultad en la Edad Media para poder alcanzar esta temperatura y poder mantenerla durante un largo tiempo en hornos manuales.

Esquema de un horno de cocción de cerámicas

El resultado era una galleta de cerámica a la que se daba forma con la picola o el alicates, mientras que para las piezas con elementos repetitivos se realizarían probablemente a molde, afinándose por abrasión o con los alicates.

Existe un paralelismo entre la labor de la taracea en madera y el alicatado, una suerte de taracea en piedra; la artesanía nazarí se distingue por su delicadeza, fruto de la paciencia y el trabajo de sus artesanos. Tanto la taracea como el alicatado forman, a modo de mosaico, intrincadas figuras geométricas que decoran espacios vacíos, tanto rectos como curvos. El sistema ornamental nazarí puede reducirse, básicamente al ritmo repetitivo, la simetría y a la estilización, elementos compositivos básicos en las artes del Islam, incluyendo en ellas la poesía y la música.

Un artesano nazarí calculando la disposición de un
zócalo de azulejos en los palacios de la Alhambra

En el caso del alicatado, las piezas de cerámica se colocan boca abajo, se cubren de yeso, y una vez que ha secado, se limpia y se coloca sobre la superficie a decorar, tanto en interiores como en exteriores, dando como resultado un conjunto indivisible donde intervienen procedimientos de escala, saltos de nivel y rotación, sin poder aislarse un elemento generatriz, ni predominando el detalle sobre el conjunto: es la unidad en la multiplicidad y la multiplicidad en la unidad.

Uso de la cerámica en el exterior de la Puerta del Vino
Los nazaríes materializaron sus creencias en la decoración geométrica: la geometría ponía de manifiesto su creencia en la unidad de Dios, Alá, entre la multiplicidad, de una forma abstracta y sencilla. Los diseñadores de los trazados de los mosaicos de la Alhambra desarrollaron por ensayo y error todas las posibilidades que hoy nos demuestra la "Teoría de Grupos Cristalográficos Planos" que no fue desarrollada hasta la segunda mitad del siglo XX haciendo uso de los rayos-X.

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