¿Qué era el Reino Nazarí de Granada?



El Reino Nazarí de Granada (s. XIII-XV) fue una formación política medieval que ha trascendido fronteras a lo largo de los siglos gracias a la gran herencia patrimonial que dejó, con La Alhambra como paradigma arquitectónico, sede política y residencial, a pesar de su reducida extensión territorial comparado con el mundo islámico de su época o con el que había abarcado siglos antes al-Andalus dentro de la península Ibérica, ocupando las actuales provincias de Granada, Málaga y Almería, junto con la zona meridional de la de Jaén y parte de Cádiz.

miércoles, 30 de julio de 2014

Casa de la Plaza de los Castillas


Esta casa morisca del Albaicín de Granada, cuenta con dos
fachadas, una de ellas a la Placeta de Castillas

En la plaza de los Castillas, en el número cinco, se encuentra una casa morisca cuya primera mención no aparece hasta el siglo XIX, cuando Manuel Gómez-Moreno la cita en la "Sección de Excursiones" del Boletín del Centro Artístico de Granada. La vivienda ocupa una parcela de 189.5 metros cuadrados, contando con dos fachadas y cuatro crujías desarrolladas en torno a un patio trapezoidal de 33.7 metros cuadrados de superficie.

La casa de los Castillas, había tenido pórticos y galerías en
los lados noroeste y sureste. Esta foto, del zaguán actual,
rompe lo que debió de ser la sala baja de la crujía sureste, que
ocuparía el segundo lugar de importancia de la casa, como indica
el vano central de comunicación con el patio, ahora tapiado
En el interior de la vivienda se conservan restos moriscos en la crujía norte: unas celosías encima de un arco que daba acceso a la sala de la planta baja.

La crujía principal es la noroeste, conservando el pórtico sobre
zapatas de perfil en nacela, así como el arco angrelado, tapiado
actualmente, siendo la escalera original la que se encuentra
en la esquina norte del patio trapezoidal
Durante la primera mitad del siglo XX numerosas casas del
Albaicín vivieron un proceso de subdivisión y hacinamiento
provocando la transformación a viviendas colectivas

Aunque tabicado, aún puede verse el arco angrelado con
dos ventanitas encima, las cuales aún mantienen sus
celosías con ruedas de lazo de diez


Aunque la casa ha sufrido transformaciones, es posible recuperar con razonable fidelidad su estado primitivo. Aunque en un principio debió de ser una vivienda de dos alturas, después se elevó una torre abierta sobre la crujía, pórtico y galería suroeste, orientada a la plaza. El alfarje de la galería y la armadura de la sala de la planta alta no pueden ser visto, por encontrarse ocultos por los falsos techos modernos. También se conservan completos dos alfarjes del pórtico y de la sala contigua. Esta sala conserva unas pinturas con series de cuatro puntos negros sobre fondo blanco en las cintas y saetinos, motivo que aparece también en el zaguán de la Casa de Zafra.

El pórtico que precede al patio de la crujía sureste tiene zapatas
de cuatro lóbulos de tipo gótico en los extremos y otra doble
de trazado más simple en el centro sobre una columna toscana
quizá situada ahí para sostener el peso de la torre construida después

martes, 29 de julio de 2014

Alcazaba de Almería

Vista del interior de la parte alta de la Alcazaba de Almería
Recreación de la Alcazaba de Almería en época nazarí

Desde sus orígenes, la Alcazaba de Almería fue la sede del poder en la provincia. Sus dependencias palaciegas se ubicaban en la parte norte, la más alta de la fortaleza. Cada gobernante modificaba y rehacía sobre este mismo espacio, para diseñar el palacio a su gusto. Por ello, las intervenciones arqueológicas han documentado sucesivas fases, construidas unas sobre otras.

Muralla de Jairán que conecta la Alcazaba con otra fortificación
en el cerro de san Cristobal, cruzando el barranco de la Hoya

Durante el reinado nazarí se llevarán a cabo las últimas reformas en la Alcazaba, desde mediados del siglo XIII hasta el siglo XV, antes de los profundos cambios a los que la someterán los Reyes Católicos tras su conquista. Se distinguen al menos dos momentos constructivos, el primero enmarcado en el plan general de revisión de todas las fortalezas nazaríes y el segundo para adaptar el conjunto a la utilización de las novedosas armas de fuego, dando lugar a la ruptura de la uniformidad del conjunto que se mantuvo hasta el momento. Esta última reforma, correspondiente a los siglos XIV y XV, da a la alcazaba la fisionomía que conocemos actualmente.

La Puerta de la Justicia, como las de Málaga y Granada,
se construyeron como representación del poder de la
dinastía nazarí en todo su reino

La Puerta de la Justicia, aunque muy reconstruida en el
siglo XX, responde en geometría y materiales -mampostería
entre vergaduras de ladrillo y ladrillos en el arco- a lo que
conocemos de las construcciones de época nazarí

Las murallas de la Alcazaba se reparan utilizando las técnicas típicas de mampostería granadina (visible sobre todo en la Puerta de la Justicia de la Alcazaba almeriense) por un lado y por otro con tapia de hormigón calizo de mala calidad y deficiente ejecución, posiblemente por la premura y escasez de medios. En ambos casos, las construcciones se recubrían con un fino enlucido de cal que servía para proteger y regularizar toda la superficie de tapial. A menudo se decoraba con motivos esgrafiados de tipo esquemático. La muralla se remataba finalmente con merlones dotados de albardillas piramidales simples y saeteras con deriva al exterior.

Los merlones y tapiales enlucidos con cal de la fortaleza nazarí
se han conservado en algunos tramos del frente de la muralla


Hay que imaginar el aspecto exterior de la Alcazaba con las
murallas en color blanco, destacando en el paisaje circundante

El palacio, aunque mantiene la estructura y la forma adoptada en época almohade, se reformó para adaptarlo a los gustos y modas de la época. Sin embargo, no han llegado demasiados restos materiales que puedan adscribirse a esta fase del palacio -sin duda por haber sido los más expoliados- si exceptuamos los restos de material cerámico que aparecen abundantemente por todo el conjunto palaciego.

Este espacio palaciego nazarí se situaba frente a la edificación
cuyos restos se conocen hoy como "La Torre de la Odalisca".
Esta obra almohade de tapia parduzca se alza sobre una monumental
zarpa de hormigón de cal con sillares embutidos de época califal

Hipotetica reconstrucción del palacio nazarí, jardines y estanque.
Este dibujo se basa en los restos arqueológicos hallados de una
alberca con andenes perimetrales por los que se paseaba a la
altura de la copa de los árboles, ya que el suelo del jardín se
encontraba en una cota inferior 
Alzado y sección del palacio nazarí de la Alcazaba de Almería

Durante los trabajos de consolidación del sector sur en 2004, se descubrió un espacio que no había sido excavado anteriormente, por lo que su estratigrafía no había sido alterada y fue posible recuperar todo el registro arqueológico. Este espacio se ubica a escasos metros del baño privado del palacio, por lo que posiblemente, estuvieran relacionados. Se trata de una estancia de pequeñas dimensiones (3.8 por 2.2 metros), pavimentada con un mortero de cal, sellada por el derrumbe de la propia cubierta, una bóveda de cañón construida en ladrillo. En la misma aparecieron restos de maderas, abundantes piezas de vidrio (vasos, ungüentarios y una cantimplora) en buen estado de conservación y numerosos fragmentos de lámparas. Junto a estos restos aparecieron fragmentos de cerámica y restos óseos de pollo y cordero, escamas de pescado. Estas pistas hacen pensar que este espacio se destruyó de manera violenta, tal vez por un terremoto en 1487, provocando la caída de estantes y recipientes y que quedasen sepultados bajo la cubierta.

Baño privado localizado frente a los restos del palacio nazarí

Recientemente se ha estudiado el sector norte, entre las casas andalusíes y los Baños de la Tropa, pudiendo documentarse las últimas reformas de las habitaciones de este sector del palacio, donde se compartimentaron las habitaciones, vaciando las dependencias existentes, rellenándose con escombros sobre los que se construyeron los pavimentos de mortero de cal y paredes de tapial. Esto dio lugar a pequeñas viviendas, además de otra serie de habitaciones cuya función se desconoce.

Reconstrucción del patio de una de las viviendas del
interior de la Alcazaba de Almería

Este sector del palacio fue remodelado en época nazarí. Las antiguas
estancias se compartimentan para dar lugar a módulos independientes
de viviendas con un patio central en torno al cual se distribuyen las estancias

Las viviendas cuentan con un patio central, en torno al cual se distribuían las diversas estancias; cada una de estas viviendas tienen al menos un salón en que se ubicaba un lucho elevado de unos 40 centímetros sobre el suelo y otra pequeña habitación, aunque no se han podido hallar las letrinas.

El abastecimiento del aljibe se realizaba mediante la captación
del agua de lluvia de las cubiertas del mismo aljibe (como este
de la foto), y su encauzamiento hacia el interior del aljibe por
medio de canalizaciones cerámicas llamadas atanores. La
extracción del agua para su consumo se realizaba mediante
un pozo situado en la cubierta del aljibe.

En el interior de la Alcazaba se conserva un gran aljibe de época califal. Los aljibes eran depósitos de agua potable cuya principal característica es que son estructuras semienterradas y cerradas para impedir que la luz pueda pudrir el agua.

Este sistema, que se encuentra extendido por todo el sudeste
peninsular, constituye un modo muy eficaz de aprovechamiento
del agua de lluvia en las áreas semiáridas como Almería,donde
las lluvias son torrenciales.

La entrada a la Alcazaba de Almería es gratuita y abre de martes a domingos de 10 a 18 horas aproximadamente, con horarios especiales en verano (del 16 de junio al 15 de septiembre), desde las 20.00 a las 22.00 horas.

jueves, 24 de julio de 2014

Moda y vestimenta nazarí

Vestuario utilizado en la serie de TVE Isabel que vistieron
los personajes de la serie y que se pudieron ver en la
Exposición del Museo del Traje

Es difícil establecer con completa exactitud la indumentaria de los musulmanes nazaríes (algo que ya Lévi-Provençal mencionaba en su obra "Historia de la España musulmana"), debido a la escasez de iconografía e imprecisión de fuentes árabes y cristianas. Al comienzo de la dinastía nazarí, el atuendo granadino estaba influenciado por los vecinos países cristiano, abandonando el uso habitual del turbante (imma o imama) que se utilizaba durante la dominación de los radicales religiosos almohades, sólo lo seguían usando los qadis y los juristas.
Recreación de un monarca nazarí en el
Museo de Cera de Madrid

En las ciudades, niños y niñas, hombres y mujeres vestían las mismas prendas tanto en forma, nombre y tejidos, sólo distinguiéndose porque las mujeres llevaban un tocado. Así, los musulmanes de ambos sexos vestían unos calzones largos o sarawil que se ajustaban a la cintura por un cordón (tikka) o por un cinturón. Para cubrir el torso había dos opciones el qamis, una camisa de lino o algodón o una túnica de tela blanca llamada zihara sobre la que se ponía una blusa de tela fina (gilala).


Traje utilizado por el personaje de Muley Hacén en la serie Isabel

El ferayé era también una larga túnica de mangas rectas que vestían las mujeres. Los pies y las piernas las protegían con medias de lana de llegaban hasta la rodilla (yawrad). En invierno, los habitantes del reino de Granada de ambos sexos usaban sobre esta indumentaria un abrigo de pieles (mahsuw o mihsa) o un chaquetón de piel de oveja o de conejo (farw) y ligeros botines forrados (juff) y en verano unos chapines de suela de madera (yanka) o por alpargatas con suela de esparto, balga o corcho (qurq).

Mural del pintor granadino Maldonado, en el
interior de la Casa de Correos de La Alhambra

Los hombres llevaban en la cabeza un bonete de lino (kufiya) o un casquete de fieltro (sasiya), comúnmente rojo o verde, estando el amarillo reservado a los judíos. Pieza de uso femenino era el, burd o mitraf, un manto que cubría la parte superior del cuerpo; si salían a la calle se cubrían la cabeza con una tela (ta´dib) y sobre esta un velo más amplio, la miqna´a, cuyas puntas caían sobre el pecho. Y el famoso velo se llamaba jimar, una especie de pañuelo de gasa que se ataba a la nuca y cubría el rostro por debajo de los ojos. Las mujeres calzaban elegantes chanclas de cuero fino y vivos colores (a veces bordadas en plata, oro o forradas de seda) llamadas sarbil  o zapatos bajos sin talón que dejaban la garganta del pie totalmente al descubierto (subbat) y se adornaban con pendientes, brazaletes, sortijas y aros para los pies. En sí, la moda femenina no cambió mucho durante doscientos cincuenta años que duró el reino nazarí, destacando por el buen gusto para el adorno personal, sin importar la clase social a la que pertenecieran, vistiendo toda clase de alajas como collares (qala'id), brazaletes (damaliy), aros para los tobillos (jalajil) o pendientes (sunuf).

Par de ojarcas o brazaletes de oro nazaríes, siglo XV
Museo Lázaro Galdiano, Madrid
Joyas como estas eran privilegio de las mujeres de las casas ricas

Detalle del otro de los brazaletes

En las zonas rurales los atuendos eran más sencillos, vistiendo con sayas gruesas (saya o yubba), sobre una camisa de algodón o durra´a) o túnicas de lana abiertas parcialmente llamadas yallabiyya -como en una de las bóvedas laterales de la Sala de los Reyes, donde un jinete que atraviesa con su lanza a su presa, viste una yallabiya, con capuchón y mangas cortas y anchas- o por completo que en su caso se llamaban silhama. Para protegerse del frío usaban un chaleco de piel de cordero, el tasmir. En los pies llevaban zuecos o qabqab, botas de piel de conejo u oveja (hirkasa) -o botas de cuero o ajfaf tanto para viajar como para la guerra- o bien sandalias (na´l). Para protegerse de los rigores del sol en el campo utilizaban sombreros de paja altos y de ala ancha conocidos como qunzu.


Las botas de cuero o ajfaf se utilizaban tanto en la guerra
como para viajar por su gran resistencia

Tanto ricos como pobres se echaban a los hombros una especie de velo llamado mi´zar o taylasan, que se enrollaba en uno o en los dos hombros. Por igual vestían una túnica de encima con mangas que llamaban yubba, pero se diferenciaban por la calidad, porque los ricos las llevaban con bordados, adornados con galones en el cuello y manga y que usaban tanto hombres como mujeres; sin embargo las clases más humildes los tenían de lana, algodón o saya.

Los hombres de alto rango se ponían sobre la camisa o qamis una blusa larga, recta y sin aberturas, de anchas mangas, la durra'as como muestra el techo de la Sala del Tribunal, donde los doctores de la ley, reunidos en aerópago, visten durra'as de vivos colores, rojo y verde, y en cuatro de ellos estos colores aparecen combinados mitad y mitad. Esta moda de vestir con dos colores es de influencia cristiana ya que se había generalizado en la Castilla gótica del siglo XIV.

Los granadinos miraban con curiosidad a los viajeros orientales ya que difería en algo del de su sus hermanos de religión; durante el siglo XIV se importaron a la Granada nazarí las modas del Magreb y África debido a la avenencias políticas. Así mismo, se fabricaban telas granadinas que causaban sorpresa entre los orientales por su perfección, como en Almería (al-Mariya) y Málaga (Malakka), donde se tejían telas con reflejos dorados o al-mawsi al-mudahhab y en Granada y Baza una clase de tejido sedoso en el que se mezclaban espléndidos colores y que se conocía como mulabbad mujattam.


En el transcurso de la segunda mitad del siglo XV apareció una nueva prenda de influencia cristiana: la marlota. Se trata de un traje de lujo o gala de vivos colores en amarillo, rojo, verde o azul, con telas ricas como el brocado, el terciopelo o el damasco y que llegaba a media pierna y a veces al tobillo; no era siempre ajustada y solía ponerse sobre el sayo, como el conservado en el Museo del Ejército en Toledo y que perteneció a Boabdil. Sin embargo, en el siglo XV, la influencia fue recíproca, ya que todo lo nazarí tuvo una gran aceptación entre los soberanos cristianos y los nobles de sus cortes. Fueron numerosos los regalos textiles que los monarcas nazaríes de este siglo hacían a sus vecinos homólogos.

En el centro de ambas imágenes, el frente y la espalda, del
atuendo que el personaje de Boabdil, en la serie de TVE Isabel,
viste en la rendición de Granada, se inspira en la marlota conservada
en el Museo del Ejército en Toledo y que perteneció al último rey nazarí

Detalle de la espalda de la marlota utilizada en la serie

Mezcla entre casco e imma que representa la evolución de este
turbante en el siglo XV, cuando se hizo más puntiagudo

Hacia esta época el turbante se renovó, por influencia del Magreb, alargándose hasta formar un gorro alto y puntiagudo, en forma de tronco de cono que sobresale de la pieza de tela que constituye el imma, como se plasma en los cinco tapices que relatan la expedición de Alfonso V de Portugal a Marruecos en 1471 y que se conservan en la colegiata de Pastrana, en Guadalajara o en las sillas bajas de la Catedral de Toledo (Tulaytula) que representa la entrada de los Reyes Católicos en Almería en 1489, donde musulmanes de alto rango y los humildes guerreros visten diversos imamas.

En definitiva, la historia del traje nazarí, esta ligado a las contingencias políticas que sus pobladores vivieron.

martes, 22 de julio de 2014

Sir James Douglas y las guerras de Granada

Desde 2005 se viene celebrando el primer fin de semana del mes
de agosto las Jornadas de Sir James Douglas en conmemoración
de la muerte de este caballero escocés en la toma del Castillo de la Estrella

En las guerras contra los nazaríes, los castellanos y aragoneses encontraban aliados más allá de las fronteras de la península. No quedaba lejos el recuerdo de Las Cruzadas para liberar Tierra Santa de los infieles, cuando la Iglesa daba caracter de cruzada la aniquilación del Reino nazarí de Granada.

Estos aliados llegaron incluso de las lejanas tierras de Escocia, como es el caso de Sir James Douglas (1286-1330) cuyo padre había sido partidario del célebre William Wallace. James había sido educado  en París. Durante su ausencia, Eduardo I de Inglaterra había confiscado sus tierras y cuando las reclamó tuvo que huir ante la furia del rey de Inglaterra, convirtiéndose en un forajido en medio de la sociedad feudal.La recuperación de sus posesiones ancestrales sería una prioridad absoluta.

A la izquierda Robert Bruce (interpretado por el actor Angus
McFadyen) y a la derecha William Wallace (interpretado por
Mel Gibson) en la famosa película Braveheart

Consiguió el apoyo del rey escocés Robert Bruce quien le armó caballero Douglas fue armado caballero, luchando bajo su propia bandera consiguiendo la derrota de los ingleses en la batalla de Bannockburn y Douglas iba a hacerse un nombre en una guerra de fronteras, iniciando el ascenso de su familia en los años siguientes. Sus logros militares le hicieron subir en la política. Cuando Edward Bruce, hermano y sucesor del rey murió en la batalla de Faughart en el otoño de 1318, Douglas fue nombrado Guardian de Escocia junto con Randolph en el caso de que Robert Bruce muriera sin herederos. Esta decisión fue tomada por el Parlamento, reunido en Scone en diciembre de 1318.

Antes de su muerte en 1329, el rey Robert Bruce le pidió a sir James Douglas que llevase su corazón a Tierra Santa y depositarlo en el Santo Sepulcro en Jerusalén. Su corazón fue colocado en una pequeña urna de plata que Douglas se colgó al cuello. A principios de 1330, Douglas partió de Montrose con otros seis caballeros y veintiséis escuderos.

Se detuvieron en Esclusa, en Flandes, donde más hombres se les unieron. Allí tuvieron noticias de la cruzada iniciada por Alfonso XI de Castilla contra los musulmanes del reino de Granada. Fue entonces cuando decidieron partir hacia Sevilla, donde fueron recibidos por el rey castellano con gran distinción.

Douglas y sus hombres, uniéndose al ejército de Alfonso, divisaron a los nazaríes cerca del castillo de la Estrella, en Teba, en la frontera con el Reino de Granada. El rey Muhammed IV había ordenado un falso ataque de caballería contra los cristianos, mientras que el grueso de su ejército trataría de atrapar por la espalda a la retaguardia del campamento cristiano. Alfonso, habiendo recibido informes de las intenciones del enemigo, mantuvo al grueso de sus tropas en la retaguardia mientras resistía el ataque frontal realizado por la caballería granadina.

La batalla se desarrollaba según los planes cristianos y Douglas y sus compañeros, en la vanguardia de la lucha, conseguían mantenerse sin problema. Las tropas nazaríes, incapaces de resistir los ataques cristianos, huyeron y Douglas, desconocedor del modo de lucha de las tropas granadinas -la táctica de origen bereber conocida como "torna e fuye"- en la que los que huyen terminan envolviendo y masacrando a los perseguidores, les siguió hasta que se percató de que ninguno de sus hombres le seguía y se dio la vuelta. Justo entonces observó a uno de sus caballeros rodeado por un grupo de musulmanes que se habían vuelto a juntar y trató de prestarle ayuda, pero pronto se encontró a sí mismo rodeado igualmente de enemigos. Según la leyenda, Douglas tomó de su pecho el relicario de plata con el corazón de Bruce y lo lanzó lejos del alcance del enemigo. Douglas, y casi todos sus hombres resultaron muertos en la batalla. 

Monumento en recuerdo de Sir James Douglas
en la Plaza de España del municipio malagueño de Teba
Cuando Muhammed IV supo que pertenecía al rey escocés, envió los cuerpos de Douglas y sus hombres a Alfonso XI con una guardia de honor. Fueron llevados a Escocia por los escoceses supervivientes, William Keith de Galston, y sir Simon Lockhart. Los restos de Douglas fueron depositados en el panteón familiar en la capilla de St Bride, y el corazón de Bruce enterrado solemnemente bajo el altar de la abadía de Melrose.

lunes, 21 de julio de 2014

Puerta de la Justicia

Esta puerta aparece inmortalizada en el retablo mayor del
altar de la Capilla Real de Granada en la salida de Boabdil.

De las cuatro puertas exteriores del recinto palatino amurallado (dos en el lado norte y otras dos en el sur), la Bab al-Sharia o Puerta de la Justicia o de la Explanada -por la amplia llanura que se extendía ante ella, hoy recubierta en parte por el espesor del bosque y en la que tenían lugar magnas celebraciones- es la más monumental, habiéndose convertido en uno de los símbolos de la Alhambra. También es la única entrada a la Alhambra que se conserva en uso desde época medieval, demostración de que los arquitectos nazaríes no sólo fueron virtuosos decoradores, sino grandes constructores.


En el occidente islámico, Sharia es sinónimo de musalla u
oratorio al aire libre para plegarias colectivas, por lo que
se le ha venido otorgando ambos apelativos

Por sí misma, esta puerta está cargada de simbolismo desde que fuera mandada edificar en 1348 por el rey Yusuf I. Además de su función estructural, posee uno de los valores simbólicos islámicos más destacados de la Alhambra: la mano (que los musulmanes llaman al-Hamza, los cinco), que significa los cinco preceptos de la ley musulmana, representada en la clave del gran arco exterior y la llavecon borla reproducida encima del arco interior de entrada, símbolo de la fe y se especula que emblema de la casa real nazarí. Se ha especulado mucho sobre la representación de ambos elementos en una misma puerta, considerándose una metáfora del poder nazarí.


En la imagen, la mano o yad es sinónimo de la gracia y el
beneficio, conceptos que se reiteran en la Alhambra, así como
la llave o miftah posee valores coránicos de protección y
entrada a un recinto sacralizado

En el piso superior, se desarrollaba una vivienda con
habitaciones abovedadas que debió de estar ocupada
por el jefe militar responsable de la custodia de la Puerta.

Los sillares que refuerzan las esquinas del umbral de acceso trabando alternativamente las hiladas sucesivas de cada testero y su continuación con el alfiz superior realizado en ladrillo. Todo este simbolismo, elementos decorativos, la convierten en la estructura defensiva y arquitectónica más rica y compleja de la muralla de la Alhambra.

Dibujo coloreado del alzado de la Puerta de la Justicia

En las cuatro columnas adosadas, los capiteles profesan
la fe musulmana y enmarcan el portón de la entrada que ha
conservado sus hojas chapadas y demás herraje originales.
Grabada en dos losas de mármol con grandes y esbeltos caracteres cursivos dispuestos en dos lineas de escritua, la inscripción informa al visitante sobre le nombre de la puerta para proclamar posteriormente el nombre del rey responsable de la construcción y que recuerda a su padre, Ismail I, así como la fecha de la fecha de finalización de la obra -entre el 30 de mayo y el 28 de junio de 1348- presentando la puerta como un dispositivo protector y gran obra piadosa. Su terminación en la Natividad del Profeta (el Mawlid) es significativa, como sucediera con la construcción del Mexuar, que celebraban con recitaciones poéticas, banquetes y ejercicios espirituales. La transcripción de la misma dice así:


Detalle de la inscripción fundacional en mármol policromado,
así como de la decoración de paños de sebka en azulejos

Ordenó construir esta puerta, llamada Bab al-Sharia -¡Dios haga venturosa con ella la  Ley del Islam y en motivo de gloria permanente a través de los tiempos la convierta!-, nuestro señor el Príncipe de los Musulmanes, el rey justo y combatiente Abu l-Hayyay Yusuf, hijo de nuestro señor el rey venerado y combatiente Abu al-Walid den Nasr -¡Dios recompense en el islam sus otras virtuosas y acepte sus esforzadas hazañas!-. Y esto pudo concluir en el mes del excelso Nacimiento del año 749. ¡Que Dios en dispositivo protector la transforme y entre las eternas obras pías la consigne!
En el segundo arco de entrada, se organizan con
gran sensibilidad y armonía una serie

Bajo la Virgen y el Niño de Roberto Alemán (cuyo original se
 conserva en el Museo de Bellas Artes de Granada) y sobre la
 llave islámica, mandada colocar por los Reyes Católicos, se
encuentra la gran lápida con la inscripción fundacional de la puerta

Planta de la Puerta de la Justicia con su esquema
defensivo; en su interior destaca un pasillo en zig-zag
complicando la ofensiva del enemigo

Entre el gran arco exterior y el portón de la entrada queda un espacio a cielo abierto o buhedera que servía originalmente para, desde arriba, hostigar al eventual asaltante. También a modo de defensa, y como es característico en las puertas nazaríes, el interior se desarrolla en doble recodo, salvando un pronunciado desnivel.

Parte superior de la Torre de la Justicia con el acceso a la vivienda
que habría en la parte superior destinada a la guardia permanente
y que recientemente ha sido restaurada para su uso como
espacio de ocio dentro del programa cultural del monumento

Esquema de la Puerta de la Justicia

Aún se conservan en la parte superior de los muros los
soportes o perchas destinados a que la guardia depositara
las armas, picas o lanzas.


Tras el arco interior se encajan los portones revestidos de
placas de hierro para evitar su incendio, que
conservan el cerrojo y los tres pasadores originales

La Puerta de la Justicia esta dividida en tres espacios separados
por arcos de herradura apuntados, y provista de bancos para el
descanso de la guardia nazarí que la custodiaba.

La solución de utilizar diferentes cubiertas también es típica de la arquitectura nazarí: bóvedas de arista, de cañón con lunetos y esquifada, así como el uso de cúpulas pintadas simulando aparejo de ladrillo rojo, también característico del arte almohade.

Ejemplo de bóvedas que recubren el interior de la Puerta
de la Justicia, como esta de aristas encadenadas

Esta placa, en el interior de la Puerta de la Justicia, conmemora
la primera misa celebrada tras la conquista
de Granada en 1492, junto a la Ermita de San Sebastián
Según puede leerse: "Los muy altos, católicos y muy poderosos
señores Don Fernando y Doña Isabel Rey y Reina nuestros
Señores conquistaron por fuerza de armas este reino y
Ciudad de Granada; la cual, después de haber tenido
S.A. sitiada mucho tiempo, el Rey moro Muley Azen la
entregó con su Alhambra y otras fuerzas a dos días de
enero de mil cuatrocientos noventa y dos años. Ese
mismo día S. S. A. A, pusieron en ella por su Alcaide
y Capitán a D. Iñigo Lopez de Mendoza, Conde de
Tendilla su vasallo; al cual, partiendo S. A. quedar
en sus casas en la ciudad y su alcarias. Como primer
comandante dicho Conde, por mandamiento
de S.A. hizo hacer este Algibe.
Vista de la conocida como "la correleta", un amplio pasillo
donde, en caso de asalto a la fortaleza, se alinearían los jinetes
nazaríes para contraatacar; el pasillo se encuentra en pendiente
para dificultar aún más el ataque de posibles invasores
La fachada de la puerta que da al interior de la muralla conserva parte de la decoración original en las albanegas del arco de herradura, que muestra una red polícroma de rombos cerámicos, esmaltados en blanco y azul. Una vez franqueada la puerta interior se presenta "la corraleta", es decir, un amplio pasillo donde se alineaban los jinetes esperando ser lanzados al contraataque. Por esta razón están construidos en rampa todos los corredores de la puerta. A la derecha de la puerta misma hay un camino de ronda que se extendía a todo lo largo de la muralla de la Alhambra, unas veces cubierto y otras al raso, pero lo suficientemente alto como para poder hacer las rondas a caballo.

Aspecto de la fachada interior de la Puerta de la Justicia
de La Alhambra que conserva parte de la decoración
nazarí en las albanegas del arco de herradura

Camino de ronda o de vigilancia sobre
las murallas de La Alhambra a su
paso por la Puerta de la Justicia


Red cerámica de rombos esmaltados en
azul y blanco que se muestra en este
detalle de las albanegas del arco
interior de la Puerta, similares
a los del lado exterior mostrado
en otra imagen más arriba
Parte superior de la Puerta de la Justicia; se trata de una torre
de planta rectangular unida por uno de sus costados a la muralla
de la ciudad aristocrática y es sin duda la puerta más importante
del monumento alhambreño.


Según la leyenda popular, cuando la mano toque la llave, la
Alhambra habrá caído y llegará el final de los tiempos
Es, en fin, una obra que nos adelanta los tesoros arquitectónicos que vamos a encontrar en el interior de la Alhambra.

La Puerta de la Justicia presentaba un estado
de suciedad generalizado, depósitos de excrementos
de aves, capas de espesor variable, graffitis, así
como múltiples arañazos y picaduras.
Resultado de la restauración de la puerta
Vista interior de la Puerta de La Justicia; la puerta enrejada
de la izquierda da paso al camino de ronda de la guardia
Camino de ronda de la guardia a su paso
junto a la Puerta de la Justicia