¿Qué era el Reino Nazarí de Granada?



El Reino Nazarí de Granada (s. XIII-XV) fue una formación política medieval que ha trascendido fronteras a lo largo de los siglos gracias a la gran herencia patrimonial que dejó, con La Alhambra como paradigma arquitectónico, sede política y residencial, a pesar de su reducida extensión territorial comparado con el mundo islámico de su época o con el que había abarcado siglos antes al-Andalus dentro de la península Ibérica, ocupando las actuales provincias de Granada, Málaga y Almería, junto con la zona meridional de la de Jaén y parte de Cádiz.

domingo, 25 de junio de 2017

Los tesoros de la Granada nazarí

El periodista y escritor Gabriel Pozo Felguera ha realizado un reportaje para http://www.elindependientedegranada.es sobre la aparición de importantes tesoros escondidos en Granada por judíos, mozárabes y moriscos expulsados de manera traumática y que sin tiempo para sacar sus riquezas, se habrían ido con la esperanza de regresar algún día para recuperarlas pero el olvido o la muerte se lo impidieron. 

En 1492, nada más ser conquistado el reino nazarí por los cristianos, se ordenó la expulsión de los judíos de la Península Ibérica por los Reyes Católicos. Estos sefardíes se llevaron llaves de sus casas, recuerdos y planos para saber donde dejaban escondidas sus riquezas. 

Existen casos concretos (peticiones conservadas en el Archivo General de Simancas), como el del morisco Luis Gostín, expulsado en 1571 pero que nueve años después se había convertido en Zaragoza y solicitó el traslado a Granada para recuperar los ahorros de 9.000 ducados que dejó escondidos, comprometiéndose a pagar un tercio a la Corona.

Rara ha sido la demolición de una casa antigua en la que no haya aparecido una vasija con los ahorros de su antiguo morador; paredes y suelos fueron sus cajas fuertes. Entre estos tesoros, los más conocidos son el que apareció en Alhama y Loja en Edad Moderna, en Gran Vía de Colón en 1904 y tres moriscos en Mondújar, Bérchules y Bentarique -todos ellos pueblos de la Alpujarra-, aunque probablemente queden otros escondidos en el subsuelo de Granada y que sea descubierto en el futuro.

Vista del actual edificio París donde apareció un gran tesoro durante su construcción

A finales del siglo XIX se realizaron trabajos de demolición de casi trescientas viviendas para abrir la Gran Vía de Granada cuando aparecieron no menos de una decena de tesorillos, vasijas con monedas antiguas. Desgraciadamente casi todas acabaron en manos de colecciones privadas o fundidas. Pero el 19 de enero de 1904 apareció un verdadero tesoro al excavar los cimientos de lo que iba a ser el futuro edificio Hotel París, cuando los obreros dieron con una olla vitrificada (de 15 cm de grosor por 25 cm de altura) con 600 monedas llenas de polvo, dinares almorávides y doblas almohades, prácticamente nuevas, algunas posiblemente ni llegaran a circular. Sin darle valor, los obreros comenzaron a ofrecerlas por un real cada pieza a los transeúntes que por allí. Nunca pudo recuperarse el tesoro completo, comprado por transeuntes, joyeros y numismáticos y pocas acabaron en el Museo Arqueológico.

En esta fotografía de 1899, en la casa blanca de la izquierda (tras la farola)
aparecieron en sus cimientos, a unos cuatro metros de profundidad,
 las monedas en el interior de una olla en perfecto estado de conservación
El día 9 de marzo de 1880, a los pies del castillo llamado el Reyezuelo o Atalaya del Moro, en Bérchules, José Arana, agricultor de profesión, dio mientras excavaba con un lío de trapos que envolvían varios objetos. En cuanto el hallazgo se conoció entre los vecinos, corrieron a agujerear el terreno en busca de más joyas. 

Este gran collar compuesto por cinco piezas cilíndricas y cuatro
originales manos de fátima, sólo era propio de la familia real
o de la alta nobleza


El tesoro de Bérchules era importante, todo elaborado en oro fino durante el siglo XV, durante la etapa final de la dinastía nazarita, se componía de un collar, dos pulseras de aro ancho (ajorcas), dos brazaletes estrechos, dos brazaletes reducidos y algunas piezas sueltas. 

En 1881 consta que fueron adquiridas por un capellán de la Capilla Real de Granada llamado Juan Sierra. En diciembre de 1886 ya estaban en poder del Museo Arqueológico Nacional, según se desprende de un informe de su director, Amador de los Ríos. Sin embargo este Museo fue objeto de varios robos a comienzos del siglo XX y por misteriosos derroteros, el collar llegó incompleto al Museum Metropolitan of Art de Nueva York.

El Tesoro de Bérchules en una ilustración de
la época en que fue hallado
También a finales del siglo XIX, apareció este conjunto en 1896 dentro de una vasija de barro. Algunos años más tarde, en 1922 Concepción Echevarría García, propietaria de tierras en Bentarique (Alpujarra almeriense, cerca de Laujar de Andarax a donde fue a parar la corte de Boabdil tras la entrega de Granada) le ofreció al Museo Arqueológico Nacional la venta de una colección de joyas nazaríes compuesta por un collar, dos ajorcas y nueve sartales, todo en oro; más dos ajorcas de plata y un hilillo con aljófares. Su propietaria lo vendió finalmente por 35.000 pesetas; uno de los adornos del collar desapareció tras la exposición que hizo el Museo en 1925. 

Estas piezas se pueden ver en el Museo Arqueológico de Madrid


Este collar de procedencia nazarita es de gran valor y
posiblemente fue utilizado para la pedida de mano entre
princesas o mujeres de la nobleza del último reino de Granada
También el Museo Arqueológico Nacional conserva parte de las joyas aparecidas en Mondújar, muy similares a las dos colecciones anteriores y como las anteriores, algunas de sus partes también han desaparecido a lo largo de los años. Se sabe que el Tesoro de Mondújar fue vendido por Juan Ignacio Miró al Estado en 1869, aunque se desconoce con exactitud cómo llegó a sus manos. 

Mondújar se tiene fue el lugar al que Boabdil desplazó todos los cadáveres de sus antepasados que estaban en la Rauda de la Alhambra. Pues en este territorio apareció un collar de canutos o alcauciles que alternan con pasadores oblongos, de 47 centímetros de largo; más dos pulseras y una higa, hoy desaparecidas.


En Mondújar se enterraron los antepasados de la Casa Real nazarí
por lo que es posible que este collar perteneciera a una dama de la alta sociedad nazarita

Es posible que estas piezas pertenecieran
a una princesa de época nazarí

sábado, 17 de junio de 2017

Bodas nazaríes


Las leyes nazaríes en aspecto de matrimonio, eran muy similares a las de cualquier país musulmán de su entorno. La mujer estaba sometida al hombre por voluntad divina y se permitía la poligamia (pudiendo casarse el marido hasta con cuatro mujeres si su condición económica lo permitía), pero no la poliandria, aunque el marido estaba obligado a mantener a su esposa y no podía tocar nada de la dote de su mujer e inclusive la esposa podía pedir que su marido le ofreciera una segunda vivienda si éste se casaba por segunda vez.

El novio aportaba económicamente para la autonomía de la mujer en caso de que el marido faltase, mientras que la novia aportaba el ajuar. En los acuerdos matrimoniales entre las familias pudientes nazaríes se comenzaba negociando la dote o nafaqa que recibiría la novia: esclavos, tierras, vestidos, joyas, perfumes. Estas donaciones se conocían como hadiyya o regalo. Estos pagos solían realizarse en dos partes, una adelantada a la boda (al-naqd) y la restante (al-kali al-baqi). Tras haberse fijado las condiciones económicas se cerraba este contrato, especificando que se había realizado según la palabra de Dios y la Sunna del profeta Mahona, deseando a los contrayentes buena suerte (al-sa'd), éxito (tawfiq) y abundantes favores en esta y en la otra vida.

El día de una boda o nikah se fijaba por el munayyin o astrólogo, sin dejar al azar la fecha para la celebración, ya que creían que los astros podían ser los responsables de la desgracia en un enlace matrimonial. 

La preparación de la novia requería al menos una semana, que se celebraba entre todas las mujeres, solteras y casadas de la familia, gastándose bromas, bailando en la privacidad de la casa (en la zona reservada sólo para las mujeres), despojándose del jimar o incluso realizando alguna indecencia, como corretear en paños menores por la casa.

El cuerpo de la novia se bañaba en un ritual realizado en una cuba de duelas de madera, masajeando su cuerpo con aceites y enjabonándose cuidadosamente su cabellera para conseguir un pelo suelto y sedoso, se perfumaba con almizcle (que se consideraba el perfume de los esponsales) además de hacerse la manicura en pies y manos y embadurnando con un mejunje acaramelado para la depilación corporal.

Se le tatuaba con alheña para espantar la mala suerte y desear fertilidad, y mientras que la tela lo permitiera, el vestido de novia se heredaba de generación en generación entre las familias humildes, mientras que en las ricas, el vestido era de nueva creación. En el reino nazarí de Granada, a diferencia de las novias en otras tierras musulmanas, tradicionalmente se vestía a las novias con una alcandora (camisa) y zaragüelles blancos, mientras que el novio sin embargo vestía un albornoz negro

Se celebraba una ceremonia en la mezquita en la que el imán o sacerdote leía unos pasajes del Corán para transmitir paz, sosiego y fidelidad a los contrayentes. Los novios firmarían después un certificado matrimonial y comenzaría la esperada celebración. Todos los presentes voceaban algaradas y albórbolas de alegría mientras duraban los esponsales, que dependiendo de la categoría de los contrayentes, las costumbres islámicas y la tradición granadina, podría durar entre cuatro y siete días.

Contrato de esponsales 
("Documentos arábigo - granadinos", traducidos por Luis Seco de Lucena) 

En el nombre de Dios clemente y misericordioso.

Dios bendiga y salve a nuestro señor Mahoma, a su familia y a sus compañeros. Loado sea Dios, el cual ampara y salva a sus siervos, los cuales son los elegidos.

Este es un feliz y bendito contrato de esponsales pactado, con la gracia y el concurso de Dios, por manifiesta vía y procedimiento legal, entre el excelso visir, el muy afortunado, notable, generoso y creyente... y la virgen feliz..., hija del notabilísimo jeque... ya difunto, mediante un azadaque (dote) compuesto por seis dinares de oro al cambio corriente, un campuz (toca), un almaizar (banda de tela) murciano de seda de cinco rayas, un foxtul (velo), grande de lino, un almaizar baezí de seda y un atabaque con perfumes y adornos, todo lo cual recibe para la novia su hermano..., el cual se hace cargo de ello y libra cumplida carta de liberación de pago al esposo...

La madre del cónyuge varón, la casta..., instituye en "nihla" (bienes del esposo) la casa situada en la alquería de Pulianas, fuera de la capital, cuya celebridad la exime de la descripción de deslindes y además la parte que le corresponde de la herencia de su hermano... compuesta por un predio situado en Caparacena del Campo, con diecisiete marjales de extensión... una parcela de viña en Pulianas, cerca de la alquería de Jun y una viña en Los Majuelos.

Comparece..., hermana del novio, la cual le hace entrega de la parte que le corresponde en la propiedad situada en la Alcazaba Qadima, dentro de la capital, cuyas lindes no es necesario citar por ser muy conocida.

En los términos expresados se concluye este contrato, mediante el cual se completan y perfeccionan el propósito y la intención (de las partes) y en virtud del dicho divino... la desposa de acuerdo con la recomendación del Profeta de que se ha de tratar amablemente a la esposa mientras se la conserve al lado, o se la ha de despedir bondadosamente cuando se prescinda de su compañía, teniendo el esposo, por su parte, derecho a recibir de ella semejante trato, además del privilegio que le corresponde sobre la esposa...

En consecuencia, mediante el consentimiento y complacencia de la novia, se la da en matrimonio su hermano..., de acuerdo con la facultad que Dios le concedió y en atención a que ella es virgen, púber... y está exenta de toda clase de impedimentos que pudieran estorbar la celebración de estos esponsales.

Previo el requerimiento de testimonio procedente y a que tiene derecho la novia... los testigos instrumentales lo emiten invocable contra las partes a las que conocen y saben que gozan de capacidad física y legal bastante.


(Fechas y firmas rubricadas)

domingo, 4 de junio de 2017

El río Darro

Dentro del diverso conjunto patrimonial de La Alhambra destaca el Valle del Darro donde aún persisten sistemas de asentamiento, infraestructuras hidráulicas y usos del agua, ejes de comunicación históricos, actividades agrícolas de la vega media y ganaderas heredados de la cultura hispanomusulmana medieval. Todo ello desarrollado entorno al río Darro, un total de 113 bienes naturales y culturales, materiales e inmateriales, que poseen un alto valor patrimonial.

En estrecha relación con las aguas del Darro se encuentran las infraestructuras hidráulicas situadas en la planicie del Cerro del Sol y la Dehesa del Generalife por cuyas sendas se pueden disfrutar de espacios arqueológicos y naturales que ayudan a interpretar el paisaje de la Alhambra.

Vista del curso del río Darro desde el Llano de La Perdiz


Gracias a la Junta Central de las Aguas del río Darro, se han preservado los derechos históricos vinculados a los sistemas hidráulicos medievales y de riego de las comunidades de regantes y los usuarios de las aguas del río y sus afluentes como los arroyos de Beas y de Belén.