¿Qué era el Reino Nazarí de Granada?



El Reino Nazarí de Granada (s. XIII-XV) fue una formación política medieval que ha trascendido fronteras a lo largo de los siglos gracias a la gran herencia patrimonial que dejó, con La Alhambra como paradigma arquitectónico, sede política y residencial, a pesar de su reducida extensión territorial comparado con el mundo islámico de su época o con el que había abarcado siglos antes al-Andalus dentro de la península Ibérica, ocupando las actuales provincias de Granada, Málaga y Almería, junto con la zona meridional de la de Jaén y parte de Cádiz.

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Biografía de reinas: Aixa (finales del siglo XV, esposa de Muley Hacén)

Aixa, de blanco en el centro de la obra de Manuel
Gómez-Moreno (1880), pintada en Roma y titulada
"Salida de la Familia de Boabdil de La Alhambra",
se conserva en la Diputación Provincial de Granada.

Más conocida por la leyenda que por la historia, Aixa (a veces confundida con el nombre de Fátima) era una de las mujeres de mayor prestigio, abolengo y poder en la corte nazarí de finales del siglo XV. Hija del rey Mohammed IX, que al carecer de descendencia masculina, le permitió todo tipo de caprichos y privilegios, convirtiéndose en una mujer temperamental, inteligente, valiente y dominante. 

Es un poco complicado de contar, pero se desposó con dos monarcas, primero con Mohammed XI y al enviudar, Muley Hacen, primo hermano suyo por vía paterna. Este último matrimonio tenía como objetivo consolidar el poder del entronizado rey Saad Ciriza quien había derrocado a Mohammed IX, a la postre padre de Aixa, y quien murió decapitado en los palacios de La Alhambra a manos de su nuevo esposo e hijo del advenedizo rey.

Parecían un matrimonio bien avenido, y fruto del mismo llegaron tres hijos: Aixa, Abd Allah (Boabdil o futuro Mohammed XI) y Yusuf, aunque algunos cronistas apuntan un varón más llamado Algazir Muley al-Agmar. Pero quince años más tarde una esclava cristiana se cruzó en sus vidas, Isabel de Solís, capturada durante una incursión sarracena en el territorio cristiano de Aguilar de la Frontera (Córdoba o Qurtuba) en la primera mitad de la década de 1470, contando entre 10 y 12 años de edad. 

La esclava sirvió a la hija de Muley Hacén, quien quedó prendado de su belleza, provocando las envidias entre las mujeres del harem del rey que buscaban el favor del monarca. Así, una noche, tras yacer con él recibió una paliza que por poco le costó la vida a la cristiana, y temiendo que el ataque hubiera sido urdido por su esposa Aixa, decidió instalar a la cautiva en su palacio de Daralcolota (emplazado donde hoy se encuentra el convento de Santa Isabel la Real, cercano al palacio de Dar al-Horra) ordenando que se vigilase la residencia por su guardia mayor y disponiendo ropas y joyas para su favorita, que se convertiría al Islam cambiando su nombre por el de Soraya

Según cuenta Hernando de Baeza, contemporáneo de aquel tiempo, al llegar la "pascua de los moros", era costumbre que los vasallos granadinos de cualquier condición accedieran a La Alhambra para rendir honores tanto al rey como a su esposa, besando los hombres el pie del monarca y las mujeres la mano de la reina. En ese momento aprovechó para desplazar a Aixa y sustituirla públicamente por Soraya.

La encumbró al poder tomándola como segunda esposa, tras sobornar a algunos jueces con dos mil monedas de oro y plata para que legalizaran su nueva unión, ordenando a los escribas que le redactaran un gran ketubbah (según el Derecho talmútico, un documento para legitimar el matrimonio).

Aixa, en la serie Isabel, interpretada
por Alicia Borrachero
Aixa consideró esto un ultraje a su persona y abolengo, peleando por todos los medios pero sólo consiguió un enfrentamiento directo con el rey. Muley Hacén no volvió a ver a Aixa, quien tuvo que trasladarse al Cuarto de los Leones de La Alhambra con su servidumbre y sus tres hijos, quienes estaban también resentidos con su padre, el rey, quien optó por habitar en la vecina Torre de Comares con la nueva consorte.

Esto aumentó el distanciamiento con los hijos que tenía de su matrimonio con Aixa y la animadversión de las principales familias del reino que también le retiraron su apoyo, salvo los Venegas, de lo más granado y belicoso de la nobleza granadina y los Alnayares. A pesar de todas las oposiciones, Muley Hacén continuó su unión con Soraya, quien le dió dos hijos: Saad (nacido alrededor de 1476) y Nasr (nacido a finales de la década de 1470). Estos nuevos vástagos supusieron una amenaza para Aixa, quien los veía como rivales para heredar el trono, destinado a su hijo mayor Boabdil

De hecho Soraya intentó conducir la voluntad del monarca para que designara a su primogénito Saad como su sucesor a la corona nazarí. Aixa y sus hijos fueron encerrados en la Torre de Comares y temiendo por sus vidas si continuaban residiendo tan cerca de los monarcas en la ciudad palatina, sugestionada por el rencor y las amenazas, ideó una escapada deslizándose con cuerdas a través de la torre hasta el barranco del río Darro para huir a Guadix ayudados por la aristocrática familia de los Abencerrajes.

Las intrigas y el complot llevaron hasta la implicación de la rumí, la cristiana convertida al Islam, en el fallecimiento de Yusuf, el segundo hijo de Muley Hacén y de Aixa, cuando contaba con 17 años; en oscuras circunstancias ocultas tras la consecuencia de una epidemia en Almería, cuando se encontraba junto a su madre, la repudiada Aixa.

Aixa sobreviviría a Muley Hacén, quien murió en Almuñecar (al-Munakkab) en 1485, y Soraya se exilió a Córdoba (Qurtuba), dejando a sus hijos bajo la protección de los Reyes Católicos en la Corte de Sevilla. Vería gobernar a su hijo Boabdil como Mohammed XII, e incluso intercedería para protegerle cuando, estando ya casi sitiada la ciudad de Granada, apeló al rey Fernando el Católico, suplicándole que le dejase en libertad a cambio de su vasallaje, el pago de doce mil ducados anuales y la entrega de trescientos cautivos, pero la Historia demostraría que de nada sirvieron tales negociaciones.

La leyenda dice que, tras la Toma de Granada por los Reyes Católicos, camino ya del señorío de Andarax en las Alpujarras (al-Busarrat), Boabdil se detuvo entre las actuales poblaciones de Villa de Otura y El Padul para volver la vista atrás llorando porque dejaba Granada. Fue entonces cuando su madre le increpó, "llora como una mujer lo que no supiste defender como un hombre". Y por este motivo, el puerto de montaña recibe el nombre del Suspiro del Moro; triste epitafio (e inventado por Antonio de Guevara, obispo de Guadix en el siglo XVI) para un hombre que se batió con firmeza para conservar su reino.

Delia Boccardo como Aixa en la serie "Requiem por Granada"
Aixa acompañaría a su hijo Boabdil al exilio en la ciudad marroquí de Fez en 1493, al amparo de los reyes meriníes, donde seguramente fallecería al poco tiempo sumida en la desgracia de haberlo perdido todo.

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