¿Qué era el Reino Nazarí de Granada?



El Reino Nazarí de Granada (s. XIII-XV) fue una formación política medieval que ha trascendido fronteras a lo largo de los siglos gracias a la gran herencia patrimonial que dejó, con La Alhambra como paradigma arquitectónico, sede política y residencial, a pesar de su reducida extensión territorial comparado con el mundo islámico de su época o con el que había abarcado siglos antes al-Andalus dentro de la península Ibérica, ocupando las actuales provincias de Granada, Málaga y Almería, junto con la zona meridional de la de Jaén y parte de Cádiz.

lunes, 10 de agosto de 2015

Biografía de reyes: Yusuf III (1408 - 1417)

Predecesor: Mohammed VII
Sucesor: Mohammed VIII

Yusuf III es considerado un rey prudente y pacificador pues quiere renovar las treguas con Castilla en lugar de continuar con la política belicosa de Mohammed VII. Yusuf sabía que la paz era la única manera de mantener el reino a flote entre las tempestades y desarrollar una riqueza en Granada que les iba a servir para defenderse ante los cristianos.

Tras pasar la mitad de su vida en prisión, en el castillo de Salobreña, dedicado a su pasión por la poesía, Yusuf sube al trono que le correspondía por derecho con treinta y dos años apoyado por el pueblo y la nobleza que anteriormente le ignoraban.

Inmediatamente se puso a trabajar por la paz con los cristianos. Tenía Don Alonso Fernández de Córdoba, alcaide de Alcalá, como aliado, quien se había refugiado en Granada tiempo atrás por problemas en Castilla y donde había hecho buenos amigos.

Don Alonso fue a la Corte cristiana donde el infante Don Fernando, junto con la viuda Doña Catalina de Lancaster, regían Castilla durante la minoría de edad de Juan II. Don Fernando tenía como objetivo expulsar a los musulmanes definitivamente de la Península por lo que no vio con agrado el ofrecimiento de paz. Como prueba se conserva la siguiente prueba anónima: "embió grand presente de caballos, espadas, terciopelos, pasas, higos, almendras y otras cosas al rey don Juan; pero no ubo efeto porque los tutores no las quisieron conceder...".

El infante Don Fernando reunió a las cortes de Castilla en Segovia en 1407
para levantar al reino cristiano con el fin de expulsar a los musulmanes
El infante Don Fernando, tío y tutor del futuro Juan II, soñaba con la gloria y con continuar la estela trazada por Fernando III el Santo. Las fronteras del reino de Granada continuaban donde las había dejado San Fernando y para menguarlas había que conquistar las principales plazas de su frontera que eran como torreones que jalonaban las defensas del reino nazarí, es decir Baza, Antequera, Ronda y Gribraltar.

Tras meditarlo, puso sus miras en Antequera, una de las ciudades más pobladas, ricas y antiguas del reino de Granada y que se encontraba defendida por el caudillo Alkarmen.

En 1410, (en respuesta al saqueo de Zahara en 1407 por parte de los nazaríes) el infante don Fernando, lanzó desde Córdoba un poderoso ejército sobre Antequera con la intención de apoderarse de tan importante plaza por su valor estratégico.

Sin embargo la codiciada presa ofrece una feroz resistencia de cinco meses, con numerosos episodios de toda índole, en los que sobresalen algunos de extraordinario valor caballeresco recogido en leyendas y romanceros. Finalmente la ciudad capitulará el 24 de septiembre y la ciudad se toma al día siguiente, mientras que en los sucesivos son ocupados los castillos fronterizos y los arrabales, siendo considerada la operación militar castellana de mayor éxito desde la batalla de El Salado y que no se repetirá hasta la toma de Málaga por los Reyes Católicos.

Los efectos psicológicos en el Reino de Granada fueron inmediatos, turbando el reinado de Yusuf III, embarcado contra sus deseos en los indecisos avatares de la guerra no deseada. Pero además los benimerines, que anhelaban unificar a todos los musulmanes del norte y sur del Mediterráneo, ocuparon comandados por Abu Said -hermano del rey de Fez- la plaza de Gibraltar, Estepona, Marbella, Casares y otros pueblos de la serranía.

Yusuf III se encontraba entre la espada y la pared y no encontró otra salida que enviar a su mejor diplomático, Zaide Alamín, a la Corte de Castilla para pactar la paz con los cristianos a toda consta, y una vez lograda, el rey nazarí mandó a su caudillo Sidi Ahmad que marchara sobre Gibraltar. Tras un corto sitio, Abu Said se rindió, siendo recibido por Yusuf III con amistad en La Alhambra.

Sin embargo, el rey benimerín de Fez, quería aprovechar la ocasión para deshacerse de su hermano y pidió a su homólogo nazarí que le envenenara a cambio de una alianza perpetua con sus vecinos del Magreb. Yusuf no estaba dispuesto a ello y en su lugar ayudó a Abu Said a derrocar a su hermano enviando un ejército conjunto que marchó victorioso sobre Fez. Este gesto de bondad por parte de Yusuf III le otorgó una larga amistad con los benimerines.

Hasta tal punto cultivaba Yusuf III la diplomacia que trataba a los caballeros cristianos como invitados y así cuando las treguas con Castilla expiraban, les mandaba para convencer a su rey de que era más productivo mantener la paz entre ambos reinos.


De inmediato el rey logró treguas, que prorrogaron unos años más, incluso con Aragón.

Yusuf muere súbitamente el 9 de noviembre del año 1417, víctima de una apoplegía, siendo el decimotercer rey de Granada y el último de sus más grandes monarcas, excelente político, gran caballero y padre de su pueblo.

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